Serie: ¡La Mujer Cristiana en el Mundo de hoy!

Anajansi Por Anajansi | El 15 de noviembre de 2012

 

Lejos de imponer una condena, Dios dio a Adán y a Eva las instrucciones de su tarea como parte de su bendición: llenar la tierra, juzgarla, señorear…

“Y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.» Génesis 1:28 (NVI)

…Es posible que estas tres funciones no parezcan tener mucho que ver con el trabajo que hacemos de día en día, pero en realidad lo tienen, más de lo que pensamos. Un día normal en la vida de Adán y Eva trataría de plantar semillas, cultivar la tierra, “cortar el césped”, hacer una “base de datos” con los nombres de los animales. Cuidar del jardín del Edén, fue precisamente lo que Dios les mando hacer. Al recibir estas tareas (trabajos), en ese momento se convirtieron en colaboradores de Dios, “trabajadores con y para Él”.

 El trabajo es una acción instituida por Dios para la humanidad, desde el principio de la creación Dios dio directrices e indicaciones precisas con las cuales el hombre y la mujer debían cumplir, todo esto no fue dado sin antes, El dejarnos un ejemplo de su labor.

“En el principio creo Dios los cielos y la tierra”…  Génesis 1:1 (RVR)

 A lo largo de los años, culturalmente la mujer ha ocupado un espacio dentro de la sociedad poco notable, sin embargo con el auge del feminismo y la equidad de género, muchas mujeres han pasado a ocupar espacios de renombre, entre puestos políticos, administrativos, y otros.

 Por su parte, la situación económica que viven los países en vías de desarrollo, obliga a que la mujer salga de casa y colabore con las finanzas del hogar, para mejorar las condiciones de vida de la familia y lógicamente brindar oportunidades óptimas a los hijos e hijas.

Es aquí donde nos afrontamos a la interrogante ¿es o no correcto que la mujer trabaje fuera del hogar? No daré respuesta a esta pregunta, pero si te daré puntos a evaluar para que tú misma decidas en función de tu realidad y la instrucción de Dios, que es lo correcto.

 

Revisemos algunos puntos:

 

1. Cuando Dios creó a Adan rápidamente se dio cuenta que hacía falta algo, así que creo a Eva, “y vio Dios que era bueno”, la creó como colaboradora, como mano derecha para apoyar el trabajo que Dios había confiado en las manos de Adan. Mujer si tu trabajo es dentro de casa, Dios te ha puesto en ese lugar como colaboradora, administradora y mano derecha de tu marido para hacer funcionar la gran empresa que Dios les ha confiado, tu familia, y si trabajas fuera de casa, sigues siendo colaboradora y mano derecha de la labor que esa empresa, tiene por cumplir. Lo fundamental es que lo hagas como para Dios y no para los hombres.

 2.  El trabajo no es una maldición, al contrario es una tarea creadora con el propósito de obtener el beneficio necesario, tanto en lo personal como familiar. Lamentablemente, después de la caída de Adán y Eva, el trabajo será en adelante con dolor, sin embargo no es razón justificada para que hoy dejes de agradecer a Dios porque tienes una oportunidad mediante la cual puedes mejorar tus finanzas personales y familiares.

 3. Dios nos ha dotado de capacidades, habilidades y talentos, así como una capacidad creadora, sin embargo hay un día (de descanso) que es una ofrenda a Dios, una oportunidad para reponer fuerzas y disfrutar de la comunión y armonía con la familia. Eso significa que todo tiene un orden y un tiempo establecido, en el momento que tu trabajo ocupa el lugar de Dios y tu familia, automáticamente se altera el plan perfecto de Dios y su diseño en relación a tu rol como mujer.

 4. El lugar donde trabajas, es un espacio con cientos de necesidades, sí necesidades y no me refiero únicamente a los aspectos de responsabilidad, excelencia, eficiencia, calidad y diligencia, esos de antemano debes tener en cuenta son tu RESPONSABILIDAD cumplir, pero seguro tienes todos los días contacto con personas carentes de amor, respeto, tiempo, amistad y sobre todo falta de Dios. En ese sentido tu trabajo puede convertirse en tu ministerio, un lugar donde indirectamente a diario con tu conducta haces discípulas de Jesucristo.

 5.  Dios es el dueño del oro y la plata, y Él es quien provee para sus hijos, tus finanzas personales, o las finanzas de familia son asunto de Dios, el empleo que hoy tienes es el medio que El usa para poner en tus manos esos recursos. Por lo tanto olvídate de la imagen física que lleva provisión a casa, realmente no importa si eres tú, tu esposo, tu padre o madre, porque todo viene de arriba,…Dios es quien proveerá y aumentará los recursos de ustedes y luego producirá una gran cosecha de generosidad en ustedes. 2 Corintios 9:10 (NTV)

 

¡Evaluándome!                                                                                                                      

    1. ¿Ocupa mi trabajo más tiempo que Dios y mi familia?                                                            
    2. ¿Es mi trabajo un impedimento para edificar mi casa?
    3. ¿Las actividades que realizo en mi empleo, van en contra de lo que Dios me demanda?
    4. ¿Podría mi familia sobrevivir sin mi salario? (ojo, uso el termino sobrevivir, el cual denota “la vivencia con las condiciones BASICAS”)
    5. ¿Es mi trabajo un espacio donde puedo servir con libertad a Dios y la causa del evangelio?

 

El punto central de esta serie, no es si tu lugar como mujer es en el hogar, el punto central es que el hogar es tu responsabilidad. Tú puedes tener un trabajo razonable fuera del hogar o escoger trabajar en la iglesia, escuela, hospital, o en muchas otras formas. Pero el hogar debe ser tu prioridad más alta.

No hay nada en la Escritura que específicamente prohíbe a la mujer trabajar fuera del hogar tanto que esté cumpliendo sus prioridades en su hogar  y ciertamente la mujer puede colaborar con las finanzas del hogar, siempre y cuando su vida se centre en torno a su familia y la mayor parte de su tiempo lo ocupe en “edificar su casa” (Proverbios 14:1; Tito 2:3-5) sirviendo a Cristo con esto (Colosenses 3:23-24).

 

“La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba”. Proverbios 14:1(RVR)

Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”. Tito 2:3-5 (RVR)

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”. Colosense 3:23

 

 

 

¡Coram Deo!

 

Salvacion

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Discípula de Jesús/ Esposa/ Escritora de BlogdeCristo.com/Trabajadora Social/ mi reto diario vivir una vida Coram Deo = en la presencia de Dios. He escrito un total de 33 Articulos en Blog de Cristo