
Éste es la tercera parte de la mini serie de artículos “Comentarios Sobre la Parábola de los Talentos”, sí no has leído ninguno de los dos anteriores te los recomiendo bastante para que exista una mayor comprensión del presente, es como ver primero las películas anteriores de una película continuación que quieres ver.
La historia (así como los artículos) han sido divididos estratégicamente en las siguientes 4 partes:
- “La Entrega” (Mateo 25:14-15): Cuando el Señor entrega los talentos a sus 3 siervos
- “El Trabajo” (Mateo 25:16-18): Cuando los siervos entran en acción con los talentos recibidos
- “El Regreso” (Mateo 25:19-23): Cuando el Señor decide volver a ver los resultados
- “La Recompensa” (Mateo 25:24-30) Cuando el Señor recompensa a cada uno según merece
Sí recordamos la historia, el Señor había dejado unas fuertes cantidades de dinero a tres de sus siervos mientras se fue de viaje, dos de ellos decidieron trabajar arduamente y produjeron más, en cambio uno de ellos no hizo nada y sólo quería devolver lo mismo que había recibido.
Así que, vamos a seguir examinando esta historia con el 3er segmento emocionante a continuación:
La Parábola de los Talentos (Parte 3): “El Regreso”
“Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.”
Mateo 25:19
Paso “mucho tiempo” antes que el Señor regresará… ¡Este es un dato importantísimo! Quiere decir que Dios nos da el tiempo necesario para que nosotros podamos producir frutos con los “talentos” que nos ha dado, y eso va en concordancia con lo planteado en el comentario a Mateo 25:15 del primer artículo de esta mini serie, es decir, Dios nos da nuestro espacio y libertad para tomar decisiones.
Él sabe que no vamos a producir un talento de la noche a la mañana, por eso nos permite tener el tiempo requerido para que lo hagamos, pero a la vez está clarísimo que Él viene y va a “arreglar cuentas”, tenemos que estar conscientes de eso, el Señor viene pronto (Apocalipsis 22:12).
¿Qué pasó después? Lo siguiente:
“ 20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”
Mateo 25:20-23
Sí notamos algo importante es que los dos siervos están conscientes que esos talentos que han generado en base a su trabajo son de Su Señor y no de ellos, a veces nos podemos sentir como el personaje de Frodo, el pequeño Hobbit que lleva el anillo único para destruirlo en el “Monte del Destino”, en la película de “El Señor de los Anillos”; en el sentido de que tenemos que devolver a Dios lo que es de Él pero podemos tener una lucha interna entre darle o no lo que le corresponde.
Destacar los siguientes puntos:
“bien, buen siervo y fiel”
Esta expresión se puede traducir también como:
- “¡Excelente! ¡Eres un gran siervo! ¡Se puede confiar en ti!”.
Muchas veces las personas trabajamos no solamente porque necesitemos generar ingresos, también queremos cierto reconocimiento de que nuestro trabajo produce un valor agregado a los demás, y deseamos en nuestro interior una “palmada en la espalda”, eso es precisamente lo que está haciendo el Señor, dándonos una buena palmada con sus palabras de exaltación.
“sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré;”
Quizás esta es una de las verdades más grandiosas de ésta parábola, lo cierto es que ¡Lo que nosotros estamos administrando en este momento es poco!… Para Dios que es el dueño de todo lo que hay en el universo, lo “mucho” que nosotros podamos administrar es realmente poco, en realidad comparado con Sus posesiones es casi nada.
Otro punto interesante es que Dios desea probarnos con la única intención de ponernos cada día sobre más y más responsabilidad, Él sabe que sí somos fieles en lo poco, lo seremos en lo mucho; así que debemos ver todo lo que tenemos para administrar ahora como la oportunidad de ser fieles y diligentes, esperando que Dios amplié en su debido tiempo nuestro circulo de influencia.
“entra en el gozo de tu señor”
Otra traducción de este texto es:
- “Vamos a celebrarlo.”
Dios, en persona, desea celebrar tus victorias para Él contigo. Perfectamente se podría quedar con las ganancias y quizás decirte un “gracias” y sería totalmente legítimo, pero no; Él en su amor genuinamente se alegra por nuestras victorias y desea compartir un tiempo de calidad con cada uno de nosotros siempre.
Comparación de los versos 21 y 23
Una verdad del corazón de Dios que me cautivo mucho y que la notamos comparando las respuestas del Señor a los dos primeros siervos es la siguiente:
“Dios no se fija en la cantidad de nuestras ganancias, Él desea nuestra fidelidad.”
Nota que a ambos siervos el Señor les da exactamente la misma respuesta, sí Dios fuera interesado le hubiera dado prioridad al primer siervo, puesto que fue el que le produjo más, cinco talentos contra dos del segundo siervo, pero no fue así.
A veces luchamos porque queremos tener algo que sea aparentemente “exitoso”, pero a Dios no le impresiona para nada nuestro éxito, lo que le impresiona mucho es nuestro corazón obediente y sincero. Eso sí vale la pena cultivar.
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Esta fue la 3era. parte (“El Regreso”) de esta mini serie de artículos, deseo que puedas conectar la información contenido en los mismos y que de todo corazón haya sido de edificación para tu vida, te agradezco por tu atención.
Falta una de las partes más interesantes de esta historia, ¡Espérala muy pronto! la 4ta. parte:
“La Recompensa” (Más las Reflexiones Finales)
¡Que Dios te bendiga!
Psdt.: Sí no estás muy seguro de sí estarás una eternidad con Dios, te invito a que leas:
