El Amor al Prójimo: El Segundo Mandamiento Más Importante

HALH Master Por HALH Master | El 8 de diciembre de 2011

Dios pide que abramos nuestros propios ojos para ver las necesidades de los que nos rodean, de la misma forma que miramos las nuestras.

El ser humano es por naturaleza egoísta, mucho de lo que hacemos esta dirigido a
nuestra propia satisfacción.

Generalmente buscamos nuestro bienestar con poca consideración de los intereses de los demás. Debemos aprender a identificarnos con las necesidades y a ponernos en la situación de otros, para así ser movidos a mostrarles amor de hecho y en verdad.

Los 2 mandamientos más importantes:

(1) Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu
mente y con todas tus fuerzas". Este es el principal mandamiento.

(2) El segundo es semejante: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". No hay otro mandamiento mayor que estos. (Marcos 12:30-31)

El principal mandamiento es amar a Dios con todo nuestro ser, una vez que entendemos que no hay amor mas grande que el de Dios y lo creemos, es cuando podremos empezar a amar de manera real a nuestro prójimo.

El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.

(1Juan 4:8)

Amar al Prójimo es Atender sus Necesidades:

(Lucas 10:30-37) En la parábola del Buen Samaritano, un levita y un sacerdote habían pasado frente a un hombre que yacía en el suelo, herido y robado. También paso frente a el un samaritano. (Judíos y Samaritanos no se llevaban ya que los judíos despreciaban a los Samaritanos).

Los sacerdotes a pesar que decían “Servir y amar a Dios” mostraron una actitud indiferente con respecto al samaritano, siendo un ejemplo claro del “Creyente hipócrita”.

Sin embargo, la actitud del samaritano fue de compasión y de misericordia, demostrando el amor verdadero que quiere Dios que ofrezcamos, poniendo en practica sus principios. Dios quiere que seamos personas llenas de amor, que se preocupan por ayudar al prójimo, de la misma forma que lo hizo el Samaritano.

…Ve tu y haz lo mismo.. (Lucas 10:37)

Amar al Prójimo es Decirle la Verdad:

Pensamos que amamos a una persona al no incomodarla con nuestra corrección cuando ha cometido una falta. ¿Qué nos indica la Biblia?

Por eso, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros. (Efesios 4:25)

Debemos desechar toda mentira en la que viva nuestro prójimo y ofrecerle la verdad de Dios, así que de una manera practica busquemos corregir a nuestros hermanos cuando anden por un Camino equivocado con la Biblia, para que ellos puedan temer a Dios y glorificarlo con sus vidas.

Existen momentos en nuestras relaciones con otros que se pueda dar la impresión que al hablar la verdad se daña a la otra persona, pero debes considerar el siguiente versículo:

Leales son las heridas que causa el que ama, pero falsos los besos del que aborrece. (Proverbios 27:6)

Cuando le decimos la verdad a nuestro prójimo le estamos demostrando amor, pero si le mentimos y no buscamos corregir su pecado, lo estamos aborreciendo.

Amar al Prójimo es dar un Amor Ágape:

La palabra traducida como “amor” en 1era de Corintios capitulo 13 es la palabra “Ágape”.

Este tipo de amor tiene que ver con la mente, por tanto es un estilo de vida que una persona escoge vivir.

Se diferencia de las otras dos formas de amor: (amor eros) amor sexual y (amor filias) amor de las emociones, en que el ágape sobrepasa cualquier entendimiento, este es el amor de Dios.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, cesarán las lenguas y el conocimiento se acabará.

(1Corintios 13:4-8)

Estas son las 16 características del amor ágape, el amor verdadero que tenemos que dar:

  1. El Amor es sufrido: soporta el dolor, la provocación, la incomodidad con mucha calma.
  2. El Amor es benigno: es amigable, comprensivo y generoso
  3. El Amor no tiene envidia: no guarda desagrado o molestia por la prosperidad de otros, mas se alegra por su bienestar.
  4. El Amor no es jactancioso: no se gloria de uno mismo.
  5. El Amor se envanece: no se infla de orgullo sino que es humilde.
  6. El Amor no hace nada indebido: no es rudo, no tiene malas costumbres ni es ofensivo.
  7. El Amor no busca lo suyo: en pocas palabras no es egoísta.
  8. El Amor no se irrita: no se enoja rápidamente ni explota.
  9. El Amor no guarda rencor: no es resentido ni piensa vengarse.
  10. El Amor no se goza de la injusticia: no se alegra del mal de otros.
  11. El Amor se goza de la verdad: se alegra que los demás busquen a Dios.
  12. El Amor todo lo sufre: soporta las dificultades y los problemas de otros, no expone las fallas de otros.
  13. El Amor todo lo espera: ser lento en creer el reporte negativo de otros.
  14. El Amor todo lo cree: siempre es optimista, y tiene altas expectativas de la vida de otros.
  15. El Amor todo lo soporta: no se desanima, no se da por vencido.
  16. El Amor nunca deja de ser: nunca será destruido, no va a pasar y siempre será eficaz.

Amar al Prójimo es Amar como Jesús nos amo:

La ley de Moisés enseñaba que se debía amar al prójimo como a si mismo. Con su vida y ejemplo, Jesucristo vino a subir el estándar del amor. Ese es el que debe prevalecer hoy día en nuestras vidas.

Un mandamiento nuevo os doy:

Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros. (Juan 13:34-35)

Este nuevo mandamiento consiste en transmitir a otros el amor de Jesús, un amor que es incomprensible e inigualable, ya que ofreciendo de este, es como realmente podremos demostrar ser sus verdaderos discípulos.

Amar al Prójimo es Ofrecer la Salvación, por medio del Evangelio:

Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Juan 3:16)

Una de las mejores formas de demostrar el amor de Dios a las personas es predicándoles el Evangelio que nos trae la Salvación.

Cristo Jesús por que te ama, vino al mundo a morir en tu lugar en una cruz, Él derramo toda su Sangre para perdonarte todos tus pecados pasados, presentes y futuros.

Jesús resucito de entre los muertos y si tu hoy lo crees de corazón, arrepintiéndote de tu vida de pecado y confesándolo como tu Señor y Salvador, Dios te promete Salvación de ir al Infierno, Vida Eterna y transformarte en una nueva persona.

¡Nunca nos cansemos de salvar al prójimo!

Conclusión:

El prójimo es una persona diferente a nosotros. En el contexto bíblico es igual a vecino, amigo, compañero de trabajo o estudio; es cualquier persona con quien mantenemos algún tipo de relación.

Decide amar a TU prójimo como a ti mismo, moviéndote a misericordia cada vez que él lo requiera, hablando siempre con la verdad por delante y mostrando una actitud ágape hacia él/ella.

Dios te bendiga!!

Fuente: Pasos Espirituales 3, Lección 5 (IGC)

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    Soy una persona cambiada por el Poder de Dios que siempre trata de ayudar a los demás a que reencuentren su primer amor: Jesucristo! He escrito un total de 429 Articulos en Blog de Cristo
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