Mujeres Virtuosas: Las Hermanas Marta y María

Adi Serrano By Adi Serrano | El 20 de August de 2011

prestos para escuchar, lentos para hablar.

 

Te quiero compartir una de las historias que están escritas en la Biblia acerca de las hermanas Marta y María.

 

Pues el Señor Jesús va de camino, y es recibido por Marta en su casa… Marta, la mayor, como buena dueña de casa, se ocupa de atender al Señor.
Va y viene con bandejas, platos, vasijas y más. Marta está limpiando la casa, pasa los trapos por los rincones; ningún detalle se le escapa.

Mientras tanto, María, su hermana menor… Ella está emocionada. Para María no existe nada más que ese momento en la sala, donde se encuentra Jesús, El Cristo.
No tiene ojos ni oídos para nadie más. Ella quiere conocer a aquél de quien todos hablan.

¡Ella quiere conocer a más a Dios! (Aunque tal vez ella no sepa mucho de Él.)

¿Quién podría impedirle estar allí a sus pies oyéndole? Todos en el pueblo hablan de los grandes milagros que Jesús había hecho, de todo lo que enseñaba, de como Jesús es el Salvador… Y ahora Jesús estaba dentro de su casa.  
¿Cómo no le iba a escuchar atentamente?

De pronto, envuelta en el bullicio de sus actividades, Marta se acerca al Señor y le dice que la actitud de su hermana no es la correcta y que debe decirle que le ayude. ¡Marta está sola en el quehacer de la casa! ¡Si tan solo María pudiese ayudarle un poco, en vez de estar sentada!
¿Cómo puede estar sentada mientras hay tanto que hacer?

El Señor le dice, suave, tiernamente, con ojos de amor, que María ha escogido la mejor parte.

Marta debió haberse puesto pálida al oír estas palabras.

¿María, la floja, había hecho mejor que ella? ¡No podía ser!
Oh, si pudiésemos saber qué piensa Marta ahora…
Ella tuvo la oportunidad única de recibir al Señor en su casa, y apenas le prestó atención.
Se ocupó más bien de las cosas, que del Señor de todas las cosas.

Pero María tuvo ojos para ver las cosas muy pequeñas al lado de la belleza del Señor.

Y su parte no le fue quitada…

Leamos el pasaje:

38 Jesús siguió su camino y llegó a una aldea, donde una mujer llamada Marta lo hospedó. 39 Marta tenía una hermana llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que él decía. 40 Pero Marta, que estaba atareada con sus muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo:

    –Señor, ¿no te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.

41 Pero Jesús le contestó:

    –Marta, Marta, estás preocupada y te inquietas por demasiadas cosas, 42 pero solo una cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la va a quitar.”                                             

                                                                                        Lucas 10:38-42

Piensa en ese momento. Piensa en esas mujeres. Piensa en el amor reflejado en los ojos de Jesús. Piensa en el cambio que Jesús quería para cada una de ellas.

 

1. ¡Dios quiere que seas una mujer que lo busca a Él!

    Buscar a Dios y sentarte a Sus pies a escuchar lo que tiene por enseñarte cada día,  ¡es de las mejores experiencias que existen! Ciertamente Él siempre te está esperando.
    ¡Jesús llega a tu puerta!

“Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.
Buscad a Jehová y su poder; buscad siempre su rostro.”

                                                                   Salmos 105:3-4

 

2.  Una mujer que ama a Dios, en verdad siente sed por conocer a Dios.

    Vemos un ejemplo claro en María, su sed por conocer de Dios y de Jesús era grande, y Jesús se sentó con ella para saciar su corazón. María se sentó a escuchar… y con eso, no solo mostró un espíritu apacible, sino que aquello que Jesús le enseñó fue muy precioso.

    “Bueno es Jehová a los que en él esperan,
    al alma que le busca.”

                                           Lamentaciones 3:25

     

    Simplemente sentarnos a escuchar a Jesús puede cambiar nuestra manera de pensar, actuar y vivir cada día… Y así lo fue con las hermanas Marta y María. Sus vidas NO fueron iguales.

    Yo si quiero buscarlo y conocerlo más. ¿Te animas tu también?

     

    Adi.  carita feliz

Puede que te estés preguntando… ¿Pero cómo comienzo a conocer de Dios?

Te respondo: Primero debes tomar la DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE TU VIDA.

Salvacion

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Soy una chava que quiere servir a Dios con su vida. Él está trabajando en mí cada día, y lo puede hacer en ti también... Tu vida nunca va a ser igual. He escrito un total de 18 Articulos en Blog de Cristo

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