Pueda ser que el día de hoy estés lidiando con tratos injustos, o a lo mejor eres de las personas que piensan que como un Dios bueno y justo pueda permitir tanta injusticia en este planeta.
Tal vez pueda ser que en tu vida estés lidiando con el dolor de haberte separado con tu pareja o con la traición de un ser querido. A lo mejor estas pasando por una gran injusticia departe de tus hijos, porque les dedicaste tu vida por completo, solo para verlos alejarse de ella siendo ingratos contigo.
Posiblemente estés enojado porque a lo mejor trabajaste duramente para que te ascendieran de puesto, solo para que al final ver que le dan tu cargo a otra persona por ser amigo del jefe, o incluso no entiendes porque, si eres buen deportista, sigues esperando en la banca de los suplentes.
También pueda ser que tu seas un hijo obediente a Dios pero que estas pasando por una mala circunstancia en tu vida y estas viendo que personas que no son creyentes les esta yendo mejor que a ti.
Es así como muy probablemente te estés preguntando ¿Porque Dios? ¿Si existes.. porque permites que esto me pase a mi?
Pues bien, primeramente debemos de entender que Dios NO es injusto, veamos porque, la Palabra de Dios nos enseña:
Escúchenme, hombres entendidos: ¡Es inconcebible que Dios haga lo malo, que el Todopoderoso cometa injusticias!
Dios paga al hombre según sus obras; lo trata como se merece.
¡Ni pensar que Dios cometa injusticias! ¡El Todopoderoso no pervierte el derecho! (Job 34:10-12)
También el mismo Dios en la Biblia dice:
Sin embargo, el pueblo de Israel anda diciendo: “El Señor es injusto.” Pueblo de Israel, ¿en qué soy injusto?
¿No son más bien ustedes los injustos? Por tanto, a cada uno de ustedes, los israelitas, los juzgaré según su conducta. Lo afirma el Señor omnipotente. Arrepiéntanse y apártense de todas sus maldades, para que el pecado no les acarree la ruina. (Ezequiel 18:29-30)
Como vemos en todos estos versos, Dios mismo dice que El es bueno y que no puede ser malo e injusto, sino que mas bien es un Dios justo que aplica su Justicia y el derecho a los que lo buscan en verdad.
Recordemos que Dios es el Creador de todo lo existe, sin embargo, desde que el pecado y la maldad entraron al mundo por medio de Adán, los corazones de los hombres se han enfriado y la maldad a reinado en la tierra.
Dios no es malo, sino Justo al aplicar sus Juicios a todos aquellos que se apartan de Él, que lo ofenden, que no lo consideran, que no le dan importancia a su Palabra, y que simplemente se quejan de sus obras.
Dios es un Dios bueno y lleno de amor, el es lleno de misericordia, pues si el fuera malo con nosotros ya hubiera tomado la decisión de destruir toda la tierra y barrer con cada una de nuestras insignificantes vidas.
Muchas veces creemos que Dios es injusto, pero es porque muy posiblemente no conocemos a Dios, es por eso que debemos tomar en cuenta los siguientes puntos para entender mejor a Cristo y a las injusticias:
1. Debemos de reconocer a Dios como nuestro Salvador:
Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Juan 3:16)
Dios es justo, pero también esta lleno de amor, el nos ama muchísimo, su amor es tan grande que vino a la tierra en forma de Cristo.
Jesús, siendo Dios, mostro su amor al dar su vida por nosotros, el murió en nuestro lugar para perdonarnos todos nuestros pecados pasados, presentes y futuros con su preciada sangre.
Él resucito de entre los muertos, y si tu lo crees de corazón, confesándolo como tu Señor y Salvador, Él te da Salvación de ir al Infierno y Vida Eterna.
Dice la Biblia que desde el primer instante que pecamos, estamos separados de Dios y estamos condenados al Infierno, mas Dios demostró su amor para con nosotros en que, aún siendo pecadores, Cristo murió por nosotros.
Yo no quiero la muerte de nadie. ¡Conviértanse, y vivirán! Lo afirma el Señor omnipotente. (Ezequiel 18:32)
Medita: Un Dios injusto no hubiera hecho tan grande acto de amor por nosotros!
2. Reconocer que las posibles “Injusticias” solo son circunstancias que nos enseñan a depender por completo de Dios:
Hay un Salmo que es muy interesante, el Salmo 73 que habla sobre una persona llamada Asaf, el era uno de los principales coristas del Rey David.
Asaf pensaba que Dios era injusto al permitir que las personas de mal corazón se salieran con la suya y de dejar que pasarán malas circunstancias en su vida.
El decía:
Yo estuve a punto de caer, y poco me faltó para que resbalara. Sentí envidia de los arrogantes, al ver la prosperidad de esos malvados. (Salmos 73:2-3)
Pueda ser que te estés sintiendo como Asaf hoy y estés diciendo cosas como: “Porque Dios permitís que esto este pasando en mi vida, a mi, un hijo tuyo, sin embargo porque dejas que estas personas, que no te tienen a ti, prosperen”
Asaf continuo quejándose diciendo:
En verdad, ¿de qué me sirve mantener mi corazón limpio y mis manos lavadas en la inocencia. (Salmos 73: 13)
El estuvo a punto de abandonar su fe, porque miraba que a las malas personas les iba bien y a el no, sentía que no valía la pena seguir creyendo en Dios.
A lo mejor estas pasando por una situación similar, posiblemente quieras dejar tu fe en Cristo a un lado porque estas pasando por algo trágico en tu vida y por mucho que buscas la salida, no la encuentras.
Mas Asaf comprendió:
hasta que entré en el santuario de Dios; allí comprendí cuál será el destino de los malvados. (Salmos 73: 17)
“Asaf comprendió que las personas que viven una vida sin Dios, enfocadas en el Mundo y en lo material, al principio parecen felices, pero con el tiempo son personas vacías, que les espera la desolación del infierno.”
También entendió que a pesar de las malas circunstancias, Dios estaba con Él:
Por mi necedad e ignorancia. ¡Me porté contigo como una bestia! Pero yo siempre estoy contigo, pues tú me sostienes de la mano derecha.
Me guías con tu consejo, y más tarde me acogerás en gloria.
¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Si estoy contigo, ya nada quiero en la tierra.
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero Dios fortalece mi corazón; él es mi herencia eterna. (Salmos 73:22-27)
Amigo, entiende que si eres hijo de Dios, debes de sentirte privilegiado de que el te haya llamado al estar ante su presencia y de vivir una eternidad con Él.
Dios es fiel aunque tu le seas infiel.. su amor y Gracia perduran por siempre, Él quiere que comprendas que sin el no eres nada.
A veces somos tan necios que no podemos ver mas allá de las malas situaciones y nuestra mente se nubla, echándole la culpa a Dios por cada desgracia que nos pasa.
Pueda ser que tu vida este mal por 4 motivos:
- Por malas decisiones que tomaste en tu vida fuera del consejo de Dios, recordemos que lo que el hombre siembre, eso cosechará.
- Porque a lo mejor Dios quiere que lo reconozcas como tu Señor y Salvador y estas utilizando los diferentes medios para lograrlo.
- Porque muy posiblemente el Señor quiere que comprendas y que entiendas que debes de depender por completo de Él.
- Tal vez quiere que entiendas que el esta al control de tu vida y quiere moldearte para que te parezcas mas a Él, solamente te esta ayudando a crecer en carácter en las diferentes áreas.
Medita: “Dios permite las malas circunstancias en mi vida para que lo llegue a conocer de verdad, para que entienda que el esta al control, porque me quiere ayudar a crecer y que comprenda que debo de depender por completo de Él.”
3. Derrama en humildad y sinceridad tu corazón a Dios:
El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad. (Salmos 145:18)
Debes dejar tu orgullo atrás y humillarte ante los pies de Dios, haciéndole saber como te sientes.
Derrama en honestidad tu corazón y cuéntale al Señor de los tratos injustos que te han pasado, no permitas que todo eso se quede guardado en tu corazón y que te vayas endureciendo, creando en ti resentimientos, pide consejo a alguien maduro si es necesario.
Dile lo mucho que estas enojado, ansioso o triste, dile que si Él es real en tu vida, que se manifieste, que te de una respuesta.
Job fue alguien en la Biblia que lo tenia todo, pero Dios decidió poner a prueba su fe y le quito todo lo que tenía, el se quejo mucho con Dios y pensó que el era injusto.
Pero al final comprendió que no conocía realmente a Dios y a pesar de lo mal que la estaba pasando, su corazón nunca se alejo de Él, sino que solamente espero y dio gracias por lo que le pasaba, con el tiempo Dios lo bendijo por su fidelidad y le dio mucho mas de lo que había perdido.
Conclusión:
Dios es un Dios lleno de amor, pero también es un Dios justo con quienes lo buscan en espíritu y en verdad.
Su Voluntad y sus planes en nuestra vida son un misterio, pero si en vez de quejarnos decidimos entregarle por completo nuestro corazón a Él y dejarle nuestros caminos, él obrara en gran manera en nuestras vidas y no permitirá que seamos humillados.
Reto: Deja tu vida bajo el control de Dios y él te dará las respuestas referentes a tu vida!
Que Dios te bendiga y te llene de su amor!!
Fuente: Libro “Estaré siempre contigo” de Chip Ingram.
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