Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. Todas vuestras cosas sean hechas con amor. 1 Corintios 16:13-14
Portarse varonilmente significa imitar a Aquel que nos ha dejado ejemplo en todo: Jesucristo
Un verdadero hombre es aquel que hace la VOLUNTAD DE DIOS, hombre es aquel que utiliza su masculinidad en adorar a Dios en amarlo, en servirlo, en adorarlo en cuerpo, alma y espíritu.
Muchos hombres cometen graves errores, confunden cual es su verdadera hombría y buscan demostrarlo. Un ejemplo de eso es, buscan vestirse de tal forma de atraer al sexo opuesto con mucho esmero y no digo que está mal vestirse bien, paro buscan mujeres y mientras más tienen ellos dicen ser hombres.
Es saludable que nos interesen las mujeres, pero no es saludable estar buscándolas.
El hombre de hoy, que no tiene a Jesucristo en su corazón busca la hombría en:
- Pornografía
- Fornicación
- Adulterio
- Autocomplacencia
- Éxito
- Comodidad
- Etc
Pero si tu eres un hombre cristiano debes comprometerte con lo que nos manda Dios en su palabra.
Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);
no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo. 1 Timoteo 3:1-7
Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;
el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.
Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios;
no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. Tito 1:5-9
El hombre que no quiere comprometerse es por una simple razón, pero antes de mencionarla hay otras razones que muchos hombres ponen que más bien son excusas por ejemplo:
- No me siento capaz;
- Tengo que trabajar o estudiar;
- Porque no tiene tiempo;
- Por pereza;
- Porque siente que le van a exigir mucho;
- Incluso puede decir porque le da pena.
PERO ES POR COBARDIA!!
El rey David, antes de morir, dijo a su hijo Salomón:
Esfuérzate, y sé hombre. 1 Reyes 2:2
La hombría es más que el ser masculino, es producir el carácter de Cristo en ti y en mí. En este mismo pasaje se nos dice que la verdadera hombría consiste en la obediencia a Dios.
Cuando Moisés escogió hombres para ponerlos por jueces del pueblo escogió hombres con las siguientes características (Éxodo 18.21 y Deuteronomio 1.15):
1.- Temor de Dios: que respeten a Dios y le teman a él y no al mundo, a la sociedad o a la presión de otros, sino que mantengan un testimonio vivo y radical de Jesucristo. Que no se dejen influenciar por la presión de un grupo, sino sean ellos agentes de cambio. Que ante todo honren a Dios y lo amen no sólo por sobre todo sino con todo.
2.- Varones entendidos: y conocedores. Varones educados, enseñados y puestos bajo una autoridad que respeten y honren. Hombres de visión, de ideales, de sueños, por los cuales luchan y se esfuerzan en alcanzar.
3.- Varones de Verdad: llenos de integridad y cumplidores de su palabra, que mantengan promesas, santos. Varones fieles, no sólo a Dios sino aquellos a quienes Dios ha puesto a su alrededor; fieles a personas y a ideales. Hombres de principios, que tengan valores.
4.- Que aborrezcan la avaricia: No avaros no sólo en lo material sino también en lo espiritual y lo sentimental; que puedan compartir el evangelio y la palabra, así como demostrar afecto a su familia y a todos, amar, entregarse y dar.
5.- Virtud: Llenos de carácter, de dones, de cualidades. Hombres que amen y se dejen amar, y que expresen ese amor a Dios, a sus mujeres, a sus hijos, a sus padres, a sus hermanos cristianos y al mundo en general. Hombres eficientes, productivos, capaces, fuertes y estables.
6.- Líderes: personas de influencia hacia otros, ejemplares, que marquen el paso de una generación que desee cambiar este mundo para Cristo. Personas de carácter, amorosos y tiernos con las personas, pero severos con el mal, llenos de gracia y de verdad. Ejemplares, decididos, motivadores, personas de empuje y consigue metas, logrando cambios positivos en la gente, en la familia, en la iglesia y en la nación.
7.- Varones sabios: apartados de la necedad y la obstinación; prudentes, entendidos en la palabra y con conocimiento de Dios, que sepan dirigir con sabiduría a su familia, a su empresa y a su nación para Cristo.
Cristo, la cabeza de todo hombre
Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón…1 Corintios 11.3
Cristo es nuestro ejemplo de hombre y nuestro líder. Así como Cristo es la cabeza del hombre, éste debe ocupar su lugar como cabeza del hogar.
CONCLUSIÓN
El liderazgo del hombre es necesario en estos días en los que cada día más sufrimos por falta de personas de imitar. El hombre debe ser la cabeza del matrimonio y ejercer el liderazgo con responsabilidad, amor y firmeza. Todo hombre dará cuenta al señor de la posición que él le delegó un día.
“Un hombre es hombre cuando se apasiona por Dios” Edwin Larios, Pastor
Dios te bendiga!!!
¡¡¡IMPORTANTE!!!
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Autor: will_liki