Cuando un cristiano dice que la homosexualidad es un pecado, no estamos atacando a ninguna persona, simplemente al pecado en si mismo. Dios ama al pecador, mas aborrece el pecado.
Mientras un predicador del reino unido estaba repartiendo tratados en su localidad el pasado 20 de abril, cuando se le acercaron 2 policías para preguntarle si la homosexualidad era considerada como pecado, el respondió que era un pecado, sin saber que uno de estos policías era homosexual, quien le dijo que era un delito lo que estaba haciendo.
El predicador trato de explicar a los uniformados que no era un crimen describir la homosexualidad como pecado. Luego de un rato, los policías regresaron al lugar y arrestaron al predicador por los delitos de “alarma, acoso y angustia”.
El predicador está siendo asesorado por el Cristian Institute (CI) una organización que proclama los valores bíblicos en el Reino Unido. Según los abogados del CI no es un crimen expresar sus convicciones religiosas y que pesar que la policía tenga el deber de mantener el orden público también está llamada a proteger los derechos fundamentales de cualquier ciudadano como lo es el de la libertad de expresión.
Es preocupante que pasen este tipo de cosas, pero la biblia ya nos advirtió que todas estas cosas pueden sucederle a los que predican su nombre. El mensaje del perdón de pecados ofende a las personas que no desean cambiar su modo de vida.
Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre (Mateo 10:22)
No lo olvides, ¡solo en Cristo esta la vida eterna!
Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí (Juan 4:6)